9. No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios. 1. 0Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría.
1. Respondió Job a Jehová, y dijo: 2. Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti. 3. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. 4. Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás. 5. De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. 6. Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza.
9. Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios. 1. 0Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.
2. 4Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 2. 5Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. 2. 6Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo. 2. 7En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella? 2. 8Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 2. 9Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? 3. 0Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él. 3. 1Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. 3. 2El les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. 3. 3Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer? 3. 4Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. 3. 5¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. 3. 6Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega. 3. 7Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. 3. 8Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores. 3. 9Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho. 4. 0Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. 4. 1Y creyeron muchos más por la palabra de él, 4. 2y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.
1. 7Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 1. 8Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 1. 9Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. 2. 0Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 2. 1Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 2. 2Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 2. 3Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 2. 4porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. 2. 5Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; 2. 6y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. 2. 7Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. 2. 8Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. 2. 9Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. 3. 0Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. 3. 1Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.
1. 8Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.
1. Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra: 2. Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. 3. Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 4. por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; 5. vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 6. al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7. a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. 8. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 9. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. 1. 0Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.